
La circuncisión es un procedimiento quirúrgico que consiste en la eliminación del prepucio, la piel que cubre el glande del pene. Puede realizarse por indicaciones médicas, higiénicas o preventivas, tanto en niños como en adultos.
La circuncisión se recomienda en casos de fimosis, infecciones recurrentes, dificultades para la higiene adecuada, dolor o inflamación del prepucio, así como por motivos preventivos o culturales.
El procedimiento se realiza bajo anestesia local o regional, dependiendo del caso. El especialista retira el exceso de piel del prepucio y realiza la sutura correspondiente, garantizando seguridad y control durante todo el proceso.
La circuncisión está indicada en pacientes con fimosis, balanitis recurrente, infecciones urinarias asociadas, dificultad para retraer el prepucio o cuando otras alternativas de tratamiento no han sido efectivas.
Entre los principales beneficios de la circuncisión se encuentran una mejor higiene genital, disminución del riesgo de infecciones, alivio de molestias, mejora funcional y mayor comodidad en la vida diaria.